Canal Noticias

Tres nuevas ofertas de empleo de interés (La Coruña, Vitoria-Gasteiz y Segovia)

empleo

Psicologa/ Psicologo estimulación mental mayores  (Culleredo, La Coruña)

Empresa: Senes Cit S.L. – Culleredo, A Coruña

Buscamos Psicóloga o Psicólogo para trabajo de estimulación mental con diferentes grupos de personas mayores en la zona de Culleredo.

Los horarios son: Lunes de 17:00 a 18:30;  Jueves de 17:00 a 18:00 y de 18:00 a 19:30

Trabajo estable, aproximadamente hasta el mes de mayo-junio

No es necesaria experiencia previa, pero esta oferta es exclusivamente para personas con grado o licenciatura en psicología.

Tipo de puesto: Temporal

Educación requerida: Educación universitaria

Fuente e inscripciones en indeed.es


PSICOLOGOS / ANIMADORES SOCIOCULTURALES / INTEGRADORES SOCIALES PARA RESIDENCIAS DE LA TERCERA EDAD

CENTRO DE PSICOLOGIA BURUBIDE – Vitoria-Gasteiz, Álava
Psicologos clinicos, con habilitación sanitaria. Animadores. Integradores.

Abstenerse candidatos sin titulación requerida.

Residentes en la zona de Vitoria-Gasteiz.

Realización de actividades en diferentes residencias de la tercera edad.

Trabajo por horas, con posibilidad de ampliación de contrato.

Tipo de puesto: Temporal

Fuente e inscripciones en indeed.es


Monitor de Estimulación Cognitiva en Segovia

Empresa: Empresa del sector Educación / formación

Descripción de la empresa: Consultora de formacion
Provincia : Segovia
Población : Carbonero El Mayor

Descripción del puesto vacante

  • Nombre del puesto: Monitor de Estimulación Cognitiva
  • Categoría: Tecnicos ( no titulados )
  • Sector: Educación / formación
  • Perfil deseado: Formación mínima: Título Bachiller/B.U.P./C.O.U.

Idiomas: “No es necesario”
Informática: “No es necesario”

Experiencia mínima necesaria : 1 año

Descripción de la oferta: 
Se precisa monitor de actividades cognitivas (memoria) para personas mayores en Carbonero El Mayor.

Es necesario poseer experiencia previa

Condiciones del empleo:

Imprescindible residencia en lugar de trabajo: Si

Horario: A convenir

Jornada: Media Jornada

Tipo de Contrato: Eventual Circ. Prod

Remuneración estimada: A convenir

Carnet de conducir: No es necesario

Imprescindible vehículo propio: No

Fuente e inscripciones en tutrabajo.org

FacebookTwitterLinkedInGoogle+EmailMeneameCompartir

La A.E.P.G participará en el I Congreso Internacional de psicología, salud y educación para promocionar la figura del psicogerontólogo.

Durante los próximos 8-11 de noviembre de 2017, tendrá lugar en Oviedo el I Congreso Internacional de psicología, salud y educación.

La A.E.P.G estará presente en el evento con la ponencia de nuestra cofundadora y actual tesorera, Dña. Cecilia Muro Pérez-Aradros, psicogerontóloga, doctoranda en Psicogerontología y ejerciendo actualmente en la Residencia Orpea Logroño.

logo-es

cecilia sin fondo

Dña. Cecilia Muro Pérez-Aradros, psicogerontóloga y actual tesorera de la A.E.P.G

La intervención de Dña. Cecilia Muro será el miércoles 8 y se enmarca dentro de los simposios dedicados a la formación y ejercicio profesional de la Psicogerontología en España: pasado, presente y futuro, cuyo coordinador es D. Arturo Pereiro, catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela.

Os dejamos un resumen de la ponencia, la cual llevará por título “cuestiones profesionales de los psicogerontólogos/as”:

Una de las principales preocupaciones que existe entre los psicogerontólogos/as es que el porcentaje de inclusión de éstos en los equipos interdisciplinares está lejos de ser equivalente al de otros profesionales como trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas dentro de los distintos contextos gerontológicos. De ahí la necesidad de describir los ámbitos, contextos y competencias del psicogerontólogo/a. Por ello, nace la Asociación Española de Psicogerontología (A.E.P.G), una entidad sin ánimo de lucro, cuya misión principal es sensibilizar sobre la necesidad de un enfoque interdisciplinar donde se incluya la esfera psicológica, en la atención a nuestros mayores y sus cuidadores/as durante las distintas fases y dimensiones del envejecimiento. Para lograr esta atención es importante reforzar la identidad social de los psicogerontólogos/as dando a conocer su rol y delimitando su espacio en el sector. Próximamente, la asociación tiene previsto publicar una Guía sobre el rol del psicogerontólogo/a. En ésta se describe  los ámbitos, contextos y competencias de los psicólogos/as expertos en envejecimiento. Se  identifican cinco ámbitos de intervención: clínico-asistencial, social, educativo, jurídico e industrial, con diversos contextos y competencias. En la actualidad, uno de los contextos que cuenta con la necesidad de incorporar a un psicogerontólogo/a sería la residencia y centro de día gerontológico donde las funciones de este profesional podrían ir dirigidas a los distintos agentes implicados (personas mayores, familiares, trabajadores y organización).

Más información  sobre el evento aquí


Dos nuevas ofertas de empleo

nueva oferta de empleo

Dinamizador/a para Espacio Mayores

Empresa: Fundación Pere Tarrés

Lugar: Mataró, Barcelona

Descripción: La Fundación Pere Tarrés busca a un / a Dinamizador / a para un equipamiento de Mayores en Mataró para trabajar 37,5h (contrato sustitución maternidad aprox. De 8-9 meses), de lunes a viernes en horario de 9 a 14h y tres tardes en horario de 15 a 19h. Sus funciones principales serán: Garantizar el cumplimiento de los objetivos y finalidades del proyecto. Dinamización de actividades y programación de los talleres. Captar necesidades de los usuarios. Innovar, mejorar y proponer nuevas iniciativas.

Incorporación el 30/10/2017

Formación: Animación sociocultural, Educación Social, Pedagogía, Psicología, Trabajo social o similar.

Experiencia en actividades dirigidas a las personas mayores. Experiencia realizando la dinamización de actividades. Valorable experiencia en el mundo del ocio. Disponer del carnet negativo de delitos sexuales.

Fuente e inscripciones en indeed.es


Profesor de Psicología para Universitat Oberta de Catalunya

Area: Psicología del desarrollo

Descripción:

Asignaturas: Psicología del desarrollo I (infancia), Psicología del desarrollo II (adolescencia, juventud, adultez y vejez), Psicología del desarrollo (todo el ciclo vital).

Pedimos:

  • Licenciado/da o graduado/da en Psicología
  • Experiencia, como profesional de la psicología, con personas/grupos de una de las etapas evolutivas del ciclo vital (adolescencia, juventud, adultez y vejez).
    Capacidad para trabajar en equipo
  • Conocimientos a nivel de usuario/a de plataformas educativas de comunicación asincrónica y escrita

Valoramos:

  • Excelente nivel de catalán y castellano
  • Experiencia docente universitaria
  • Experiencia en la formación no presencial, especialmente online, y conocimiento de la metodología docente en entornos de enseñanza virtual
    Creatividad en elaboración de actividades formativas y evaluativas
  • Experiencia en difusión científica en temáticas relacionadas con la especialidad de esta convocatoria

Rol:

Consultores/ras (Profesores/as colaboradores/as) titulaciones oficiales

Idioma Docencia: 

Cierre de convocatoria: 13/11/2017

Fuente e inscripciones: uoc.edu

 


"¿Qué es realmente el envejecimiento activo?" artículo en Geriatricarea de la vocal de la A.E.P.G, Ángela LLanos Pérez

Geriatricarea

Artículo “¿Qué es realmente el envejecimiento activo?” de la vocal de la A.E.P.G, Ángela Llanos Pérez, publicado para Geriatricarea, el portal para los profesionales del sector geriátrico.

foto

Ángela Llanos Pérez, psicóloga y vocal de la A.E.P.G

“¿Qué es realmente el envejecimiento activo?” 

(Geriatricarea.com, 28 de junio de 2017)

Todos hemos oído alguna vez las palabras envejecimiento activo, pero ¿qué es realmente el envejecimiento activo? Según la Organización Mundial de la Salud es el proceso de optimización de oportunidades de salud, participación y seguridad con el objetivo de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

Hay diversos factores que pueden influir en el envejecimiento activo, a continuación vamos a hablar de alguno de ellos:

nivel macro:

  • La cultura de la persona, ya que no es lo mismo una persona mayor en África que en Europa.
  • El momento histórico del país, ya que esto influye en su bienestar.
  • La economía del país, no es lo mismo una persona con seguridad social y que tiene parte de su medicación pagada por el Estado a otra persona que tiene que adquirir todas sus medicinas.

nivel micro:

  • Factores biológicos, como puede ser tener una enfermedad neurodegenerativa o el caso contrario, no presentar ninguna patología.
  • Factores sociales, la personas que cuentan  con una buena red social y familiar tienen menos probabilidad de tener depresión.
  • Factores psicológicos se ha demostrado que las personas resilientes y con capacidad de adaptación tienen un envejecimiento más positivo.
  • Factores físicos, como una buena movilidad, que ayuda a su bienestar físico y psicológico.
También se ha demostrado los estilos de afrontamiento de nuestros mayores influyen en su bienestar, ya que aquellos que buscan solucionar sus problemas tienen menos síntomas físicos y mejor salud mental, en definitiva una mejora calidad de vida, que los que no.

Esto se debe al empoderamiento de la persona en todos los aspectos de su vida, por lo que no se encuentra bajo el control de los estímulos externos, sino que es la propia persona la que media en dichos acontecimientos externos, es decir controla cómo le afectan y cómo reacciona ante ellos.

Este tipo de afrontamiento, el afrontamiento activo supone que la persona es capaz de adaptarse a diferentes situaciones, lo que hará que si tiene determinada necesidad buscará a través de sus recursos como cubrirla. Sin embargo, un estilo de afrontamiento pasivo genera malestar, la persona no encuentra una solución y está centrada en sus pensamientos y en su problemática, lo que no le permite avanzar y adaptarse.

Consejos para mantenernos activos:

Fomentar nuestras relaciones sociales

A través de ellas los mayores reciben estimulación, afecto y trabajan sus habilidades sociales. A partir de cierta edad, los mayores se encuentran cada vez más aislados socialmente puesto que su grupo de iguales ha ido falleciendo, por eso es útil acudir a centros de mayores o centros de día para crear nuevas relaciones y aumentar el círculo social. Además de estar integrado en la sociedad y no desconectarse de su medio social. El funcionamiento social previene de la depresión

Rutinas saludables

Está demostrado que cuanto menor sea el consumo de alcohol y grasas, mejor se encuentra una persona físicamente. Las personas mayores que tienen un mal descanso nocturno y dormitan durante el día tienen peor calidad de vida, además de los biorritmos cambiados. Esto se puede cambiar, si se acuesta y se levantan a la misma hora todos los días aunque el no hayan dormido a pensar, evitando realizar siestas durante el día para favorecer el descanso nocturno.

Es  necesario cuidar la alimentación, que sea variada y rica. Muchos estudios han demostrado que las personas mayores que comen mal tienen más probabilidades de padecer deterioro cognitivo además de encontrarse peor físicamente, con la consiguiente pérdida de energía.

Se recomienda salir al menos una vez al día de casa, buscando cualquier motivo y así permitir a la persona estar activo.

Mantener activa la mente

Esto previene del deterioro cognitivo y si la persona ya presenta deterioro cognitivo ayuda a disminuir la apatía. La estimulación cognitiva es necesaria, esta  ayuda a las personas mayores a no estar centrados en sus preocupaciones, las distrae.

Realizar actividad física diaria

No es necesario que sea una gran actividad, vale con salir a caminar aunque sea 15 o 20 minutos, si es más mejor. Previene de un mayor deterioro físico, ayuda a mantenerse cognitivamente bien, favorece las rutinas saludables y generalmente, está asociado con las relaciones sociales pues al salir a la calle, ve a otras personas y puede interaccionar con ellas.

¿Cómo pueden ayudar los profesionales de la salud a mejorar la calidad de vida de las personas mayores?

Favoreciendo y ofreciendo actividades atractivas, tanto de tipo social, físico y cognitivo, pensando en qué quieren sus pacientes y adaptando sus rutinas y tratamientos a ellos. Todo esto contribuirá a mejorar su estado de ánimo, su autoestima y su estado físico. Las actividades deben incluir ejercicios que cuenten tanto con  estimulación cognitiva, cómo con estimulación  física y deben de estar adaptados a las necesidades y al funcionamiento del mayor.

Si seguimos estos consejos conseguiremos que el envejecimiento de nuestros mayores sea más positivo y que estos se encuentren más activos y valorados.

Ver articulo en GeriatricArea aquí


"Creencias erróneas sobre el Alzheimer y el Parkinson" artículo en Geriatricarea de la actual presidenta de la A.E.P.G, Ana Mª González Jiménez

Geriatricarea

Artículo “Creencias erróneas sobre el Alzheimer y el Parkinson”  de la actual presidenta de la A.E.P.G,  Ana Mª González Jiménez, publicado para Geriatricarea, el portal para los profesionales del sector geriátrico.

Ana

Ana Mª González Jiménez, psicóloga y actual presidenta de la A.E.P.G

“Creencias erróneas sobre el Alzheimer y el Parkinson”

(Geriatricarea, 16 de septiembre de 2017)

En lo referente al envejecimiento y a las enfermedades neurodegenerativas, como lo son el Alzheimer y el Parkinson, es frecuente que la sociedad en general, los cuidadores de los enfermos e incluso profesionales del ámbito sanitario, desarrollen ideas erróneas sobre sus síntomas, su pronóstico, etc. El mantenimiento de ideas que no se corresponden con la realidad, tiene sin duda significativas implicaciones en la atención que reciben las personas mayores y los enfermos de enfermedades neurodegenerativas. Con este texto nos proponemos clarificar algunas de estas creencias.

Comenzaremos por una de las que se encuentra más extendida, incluso entre profesionales sanitarios, y que seguramente genera más prejuicios hacia las personas mayores. Es incluso alarmante la frecuente utilización del término demencia senil no solo en conversaciones “de la calle” si no en diferentes medios escritos, sorprendentemente también firmados por médicos.

Entiendo que con el empleo de este concepto se pretende hacer referencia a los diferentes déficits cognitivos y funcionales que sufren algunas personas mayores. Sin embargo, en primera instancia, resulta crucial distinguir cuándo estos déficits se enmarcan en un proceso de envejecimiento normal, sin repercusión para el desenvolvimiento de la persona en su medio, y cuándo éstos déficits sí interfieren (y hablaríamos entonces de demencia) siendo la manifestación de una enfermedad neurológica que debe ser identificada para recibir el tratamiento (farmacológico y no farmacológico) que precisan.

¿Es que acaso todas las personas mayores son “dementes”? Claro que no. Entonces, debe quedarnos fijado el siguiente razonamiento en nuestra mente: la demencia no puede considerarse senil porque la vejez no es por sí misma una enfermedad, y la demencia no se produce por el mero hecho de envejecer, si no como la manifestación de una enfermedad neurológica. Si pensamos lo contrario, estamos eludiendo su auténtico diagnóstico y por tanto, su tratamiento correspondiente.

Una de las claves en el diagnóstico de un paciente que presenta quejas de memoria es identificar qué proceso permite explicar los déficits que experimenta. La asociación entre quejas de memoria y enfermedad de Alzheimer es frecuente, y casi de forma automática, entre personas sin relación profesional con el ámbito sanitario. Pero lo cierto es que una gran variedad de enfermedades neurológicas (no solo degenerativas) pueden suponer la aparición de déficits de memoria y, aunque la enfermedad de Alzheimer es actualmente la principal causa de demencia, no es la única.

Debemos además considerar que no solo las enfermedades de naturaleza neurológica pueden producir deterioro de las funciones cognitivas; por ejemplo los déficits en la memoria también pueden explicarse por procesos de naturaleza emocional como el estrés y la depresión. Esto último supone en muchos casos dificultades para distinguir ambos. De hecho, existe evidencia en la bibliografía de diagnósticos erróneos en esta línea, al haberse confundido la demencia con lo que finalmente se identificó como depresión (la llamadapseudodemencia depresiva).

Por otro lado, los síntomas depresivos pueden aparecer en las fases iniciales tanto de la enfermedad de Alzheimer como del Parkinson, siendo determinante distinguir en qué medida los síntomas depresivos difuminan el síndrome demencial. No obstante, un artículo aparte merece la tendencia de muchos profesionales sanitarios a asignar el diagnóstico de depresión (como una etiqueta de serie) a pacientes de muy diferentes etiologías, solo porque algunos de los síntomas que presentan pueden asemejarse. Sin embargo, tras someternos a un análisis exhaustivo, atendiendo a su forma de aparición, su evolución, etc., y a las pruebas más pertinentes (sin prejuicios iniciales), el profesional se dirigiría hacia el diagnóstico certero (en algunos casos muy diferentes del inicial).

Pero no solo los déficits cognitivos se manifiestan en un terreno que por su complejidad puede generar confusión; también dentro de los síntomas motores, como es el caso del temblor. Es común que sobre todo personas sin formación específica relacionen este síntoma tan evidente con la enfermedad de Parkinson, pero también se dan con frecuencia diagnósticos médicos erróneos al confundir la enfermedad con temblor esencial.

La enfermedad de Parkinson constituye un cuadro clínico de diferentes síntomas entre los que puede o no darse el temblor, de hecho, puede manifestarse con un mayor predominio de la lentitud en los movimientos y de la rigidez del cuerpo, sin presencia del temblor.

Cuando este último se manifiesta en la enfermedad de Parkinson lo hace en situación de reposo y disminuye cuando se inicia un movimiento de forma voluntaria, a diferencia del temblor esencial, que se produce en los movimientos voluntarios o al mantener una posición en contra de la gravedad.

No es menos frecuente escuchar (o leer por internet) al cuidador de un enfermo de Alzheimer (o de Parkinson aunque en menor medida) decir que su familiar ha fallecido a causa de la enfermedad. Es cierto que el proceso degenerativo implica una mayor vulnerabilidad para la aparición de determinadas enfermedades, siendo las principales las infecciones concomitantes como la respiratoria o la urinaria, o las complicaciones vasculares, pero la enfermedad de Alzheimer no produce la muerte del paciente.

Esto, por supuesto, tiene implicaciones para la atención médica que reciba el paciente pues los cuidadores podrían asumir que todos los síntomas que aparezcan (sobre todo en la última fase) son parte de la propia enfermedad neurológica y tratados por tanto con cierta resignación, lo que podría retrasar el diagnóstico de la afección concomitante y su tratamiento adecuado.

Para finalizar, sabemos que la convivencia con los enfermos de enfermedades neurodegenerativas puede resultar realmente complicada para su cuidador (especialmente para el principal). En muchos casos, aun habiendo recibido intervención psicoeducativa, es difícil entender realmente la enfermedad.

En la convivencia pueden darse multitud de situaciones en las que el paciente desarrolle comportamientos que lleguen a sobrecargar al cuidador (negativa al vestirse o al comer, por ejemplo) y a que éste interprete erróneamente que hay una intencionalidad caprichosa de molestar por parte del enfermo. Es necesario distinguir cuáles de esas conductas son manifestaciones de la enfermedad y cuáles son propias de su personalidad (que, aunque enmascarada, no desaparece) para facilitar una convivencia lo menos conflictiva posible. Por ejemplo, es común escuchar a los cuidadores expresar la frase “se acuerda de lo que quiere” sobre todo en las primeras fases de la enfermedad.

El funcionamiento de nuestro cerebro es realmente complejo y el daño cerebral que se produce en el proceso neurodegenerativo, tanto en el Alzheimer como en el Parkinson, responde a esa complejidad. Así, es más que habitual que el paciente recuerde alguna información, pero no otra (incluso que el recuerdo pueda depender del contexto), o que sea capaz de realizar algunas acciones pero no otras que sin embargo al cuidador pueden resultarles más sencillas.

Estas son sólo algunas de las creencias erróneas que se mantienen, aun en la actualidad, acerca del envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Cualquier esfuerzo por sustituirlas por información veraz, por pequeño que sea, no será en vano si conseguimos diagnósticos más tempranos (y certeros) y una atención al enfermo que mejore su calidad de vida y la de sus cuidadores.

Ver articulo en GeriatricArea aquí


"La alimentación y su relación con la afectividad y la cognición en personas mayores" artículo en Geriatricarea de la actual presidenta de la A.E.P. G, Ana María González

Geriatricarea

Rescatamos el artículo “La alimentación y su relación con la afectividad y la cognición en personas mayores”  de la actual presidenta de la A.E.P.G,  Ana Mª González Jiménez, publicado para Geriatricarea, el portal para los profesionales del sector geriátrico.

Ana

Ana Mª González Jiménez, psicóloga y actual presidenta de la A.E.P.G

“La alimentación y su relación con la afectividad y la cognición en personas mayores”

(Geriatricarea, 3 de abril de 2017)

La relación que existe entre la alimentación y el estado de salud (que desde el enfoque biopsicosocial es entendida como una conexión entre las dimensiones biológica, psicológica y social del individuo) ha despertado el interés de investigadores de diferentes disciplinas desde hace décadas.

Fruto de ese afán sabemos, por ejemplo, que el cerebro humano requiere entre el 20-27% de la tasa metabólica corporal total y que, debido a ello, una inadecuada alimentación puede contribuir incluso al desarrollo de síntomas depresivos. De hecho, es frecuente que los individuos con sintomatología depresiva presenten deficiencias nutricionales.

Así, existen diversos estudios que demuestran que las personas con depresión tienen un requerimiento mayor a la población general de ácido fólico, incluso se ha relacionado con la severidad de la depresión y con episodios prolongados de alteraciones en el estado del ánimo.

La deficiencia de folato (presente en las legumbres, frutas cítricas, espinacas, espárragos, etc.) puede contribuir a la fatiga y a la irritabilidad, y la deficiencia de vitamina B12 (presente en alimentos como el marisco, pescado, productos lácteos, huevos, etc.) puede contribuir a la aparición de síntomas depresivos.

Siguiendo esta línea se ha encontrado una asociación entre bajos niveles de ácidos grasos esenciales (frutos secos, aceite de oliva, pescado azul, aguacate, etc.) y ácido fólico con la depresión que sugiere que pueden resultar útiles para tratar los síntomas depresivos o para aumentar la eficacia del tratamiento.

En otros estudios se evidencia una asociación entre dietas con niveles bajos de vitamina E(frutos secos, frutas y verduras, semillas, etc.) y síntomas depresivos, relación que también se ha encontrado entre niveles bajos de selenio (lentejas, guisantes, cacahuetes, nueces, entre otros) y sintomatología depresiva y hostilidad, en comparación con sujetos que consumían altos niveles.

Pero no sólo la alimentación influye sobre nuestra estabilidad emocional, si no que todos hemos experimentado en nuestro día a día la relación bidireccional que vincula estrechamente nuestra conducta alimentaria y cómo nos sentimos. Así, la interacción entre estos aspectos se presenta compleja.

Somos conscientes de que en ocasiones nos servimos de la comida para aliviar nuestro estrés(que en los peores casos puede constituir incluso un cuadro clínico de ansiedad) aumentando la cantidad de alimento que consumimos, pero también eligiendo alimentos dulces o con alto contenido en grasa al ser éstos percibidos como más gratificantes. En otras ocasiones, sin embargo, nos hemos sentido tristes y, por tanto, hemos sentido menos apetito y hemos tendido a comer menos.

Cuando utilizamos la comida como una forma de regular emociones a las que no sabemos cómo enfrentarnos, ya que a veces pueden resultarnos extrañas y/o estresantes, podemos desarrollar conductas relacionadas con la alimentación no favorables para nuestra salud. Esta tendencia a regular las emociones a través de la alimentación es lo que se denomina alimentación emocional, recomendándose la práctica de una alimentación consciente (reconocer las señales de nuestro cuerpo y las externasque permita una relación saludable con la comida.

El rendimiento de nuestras funciones cognitivas también se puede ver mermado por una inadecuada alimentación o favorecido con la inclusión de determinados alimentos en nuestra dieta, como apoya la extensa bibliografía de la que disponemos (aunque los resultados deben ser interpretados atendiendo a las limitaciones de los estudios).

Como todos sabemos, el consumo de aceite de oliva es ampliamente recomendado por sus beneficios para la salud en general. Se ha comprobado que su consumo intensivo puede retrasar el deterioro de la memoria visual y la fluencia verbal, incluso al margen de otros hábitos alimentarios.

Del mismo modo, se ha apostado por el consumo intensivo de pescado como factor de protección para el avance de deterioro cognitivo, encontrándose en edades avanzadas mejor funcionalidad cognitiva. Además de la relación encontrada entre la vitamina B12 y la salud emocional, existen evidencias de que su déficit puede contribuir al síndrome confusional en personas mayores y a pérdida de memoria. Por su parte, la deficiencia de folato está relacionada con el síndrome confusional y deterioro cognitivo.

Los beneficios del consumo moderado de vino son más que conocidos por su potencial efecto antioxidante y por su contribución a la liberación de acetilcolina en el hipocampo, habiéndose asociado su consumo con un mayor rendimiento cognitivo en estudios longitudinales y con menor riesgo de padecer demencia tipo Alzheimer y demencia vascular.

Estos resultados arrojan posibilidades para reducir la prevalencia de deterioro cognitivo pero las intervenciones deben ser de carácter preventivo e ir dirigidas a la población sana, preferentemente en edades tempranas, ya que cuando se cumplen los criterios clínicos de demencia (asociada a enfermedades neurodegenerativas) no es posible revertir los síntomas.

Los requerimientos nutricionales varían en las diferentes etapas vitales debido a los cambios fisiológicos, psicológicos y socioeconómicos que van aconteciendo. Así, en la vejez las personas necesitan proporcionar al organismo los mismos nutrientes, pero de tal forma que se ingiera menor cantidad de calorías.

Estas variaciones pueden suponer un problema de adaptación en los adultos mayores relacionado al mantenimiento de creencias erróneas sobre la alimentación y la imagen corporal saludable(por ejemplo, considerar la voluptuosidad del cuerpo como un signo indudable de salud o que los alimentos ricos en grasa y azúcar son más nutritivos) y a hábitos alimenticios muy instaurados a lo largo de sus vidas.

Las personas mayores tienden a considerar la dieta saludable como un régimen dietético, que implica restricciones en cantidad y tipos de alimentos, por lo que es común que la rechacen. Y también las malas prácticas en la alimentación pueden conllevar a la aparición de trastornos clínicos también en población mayor.

A diferencia de otros colectivos, los trastornos de la conducta alimentaria en la vejez no reciben actualmente, ni de la comunidad científica ni de la sociedad, el interés que merecerían por su alta mortalidad. Se tratan de enfermedades crónicas con complicaciones dramáticas para la salud cuando no se recibe el tratamiento adecuado.

En un estudio de revisión encontraron que la edad media de los pacientes se sitúa en torno a los 70 años siendo mayoritariamente mujeres. La anorexia nerviosa fue el principal trastorno que sufrían los pacientes, seguido a gran distancia por la bulimia nerviosa.

Los trastornos de la conducta alimentaria pueden considerarse de inicio temprano cuando se inicia en la adolescencia o de inicio tardío cuando es posterior a los 25 años. En población general se ha observado un inicio más temprano de estos trastornos a diferencia de los resultados que el estudio de revisión arrojó sobre población mayor.

En estos pacientes existe una alta comorbilidad con depresión mayor que se ha relacionado con mecanismos psicológicos asociados a eventos vitales estresantes como el síndrome del nido vacío, pérdidas de seres queridos, falta de aceptación de los cambios en la apariencia física debidos al envejecimiento, etc. Tal y como se recoge en la bibliografía los adultos mayores podrían utilizar la alimentación para recuperar cierto control que han perdido en esta nueva etapa de sus vidas y para atraer la atención de sus seres queridos sobre sus circunstancias.

Los pacientes con deterioro cognitivo reducen de forma significativa la ingesta de alimentos, lo que conlleva una escasa nutrición y pérdida de peso

En el caso de pacientes con deterioro cognitivo, lo que se observa es que inicialmente ingieren más alimentos (con tendencia a los alimentos dulces) y con el progreso de los síntomas se reduce de forma significativa la ingesta, en perjuicio principalmente de las proteínas, que conlleva como consecuencia a una escasa nutrición y pérdida de peso.

Los factores que subyacen a este patrón en personas con demencia son variados y complejos y aún no han sido realmente comprendidos. No obstante, se sabe que la disminución del apetito, el aumento de la actividad y las alteraciones conductuales en las rutinas relacionadas con la alimentación en estadios avanzados de la enfermedad contribuyen significativamente.

No obstante, es necesario dictaminar si el rechazo se debe a que el paciente no entiende la situación y lo que ésta le requiere, si no dispone de la funcionalidad necesaria para realizar el acto o si el rechazo a la comida es voluntario. Estas condiciones precisarán tratamientos y conllevarán implicaciones éticas diferentes.

Esta exposición pretende enfatizar la importancia de relacionarnos con la alimentación de la forma que merece por sus repercusiones sobre nuestra salud biopsicosocial. En el momento de alcanzar la vejez los hábitos que hayamos implementado a lo largo de nuestra vida se reflejarán en nuestro estado de salud por lo que ahora es el momento para realizar los cambios en nuestro estilo de vida.

Por nuestra parte, los profesionales dedicados al campo de la gerontología, cada uno en su disciplina, debemos prestar mayor atención a esta dimensión de nuestros mayores para brindarles la atención integral y de calidad que perseguimos.

Bibliografía:

Benages, I. E. (2009). Nutrientes y función cognitiva. Revista Nutrición Hospitalaria.
Hernando-Requejo, V. (2016). Nutrición y deterioro cognitivo. Revista Nutrición Hospitalaria.
Lapid, M. I., Prom, M. C., Burton, M. C., McAlpine, D. E., Sutor, B. y Rummans, A. T. (2010). Eating disorders in the elderly. Revista International Psychogeriatrics.
Marcus, E, Berry E. M (1998). Refusal to eat in the elderly. Revista Nutrition Reviews
Rodríguez, A. y Solano M. (2008). Nutrición y Salud Mental: Revisión Bibliográfica. Revista del postgrado de psiquiatría UNAH.
SENC (2016). Guías alimentarias para la población española. La nueva pirámide de la alimentación saludable. Revista Nutrición Hospitalaria.

Ver articulo en GeriatricArea aquí


"Deterioro cognitivo. Preguntas frecuentes" artículo en Geriatricarea de la actual vicepresidenta de la A.E.P.G, Clara Díaz Henche

Geriatricarea

Rescatamos el artículo “Deterioro cognitivo. Preguntas frecuentes”  de la actual vicepresidenta de la A.E.P.G, Clara Díaz Henche, publicado para Geriatricarea, el portal para los profesionales del sector geriátrico.

clara sin fondo

Clara Díaz Henche, licenciada en psicología y actual vicepresidenta de la Asociación Española de Psicogerontología.

 

“Deterioro cognitivo. Preguntas frecuentes”

(geriatricarea, 8 de marzo de 2017)

¿Qué es el deterioro cognitivo? El deterioro cognitivo es la pérdida de funciones cognitivas producidas en el curso de un envejecimiento normalizado. Estas funciones cognitivas pueden ser memoria, atención, velocidad de procesamiento, lenguaje, cálculo etc. Este deterioro puede estar asociado a la edad y suponer una merma más como las que aparecen en el área sensorial, o degenerar de manera progresiva para desembocar en algún tipo de demencia. Será el grado de deterioro cognitivo según se analice con diferentes instrumentos y las repercusiones en la calidad de vida y autonomía de la persona lo que determine si se trata de una pérdida de capacidades cognitivas asociada a la edad, o la alerta de una posible patología degenerativa como una demencia.

Entonces, si me detectan un deterioro cognitivo ¿significa que estoy desarrollando una demencia? Es posible que aparezca un grado de deterioro leve o incluso que degenere a moderado, pero el criterio esencial para determinar una demencia (aparte del resto de pruebas neurológicas que se determinen) son las repercusiones a nivel funcional que afecten al paciente. Por tanto, una demencia implica un grado de deterioro pero el hecho de poseer deterioro cognitivo no implica necesariamente padecer una demencia.

Según el manual diagnóstico DSM-V, ya no hablaríamos de demencia, sino de trastorno neurocognitivo mayor bajo los siguientes criterios:

  • Evidencia de un declive cognitivo significativo comparado con el nivel previo de rendimiento de uno o más dominios basados en:
    · Preocupación en el propio individuo, en un informante que lo conoce o en el clínico porque ha habido un declive significativo en una función cognitiva
    · Un deterioro sustancial del rendimiento cognitivo, preferentemente documentado por un test neuropsicológico estandarizado o en su defecto por otra evaluación clínica cuantitativa
  • Los déficits cognitivos interfieren con la autonomía del individuo en las actividades cotidianas
  • Los déficits cognitivos no ocurren exclusivamente en el contexto de un síndrome confusional
  • Los déficits cognitivos no se explican mejor por otros trastornos mentales (ej. Trastorno depresivo mayor o esquizofrenia)

Las condiciones que giran en torno a la jubilación podrían predisponer a la persona hacia el inicio de la degeneración de capacidades cognitivas

¿La jubilación provoca deterioro cognitivo?. No hay una relación directa entre el inicio de la jubilación y la aparición de deterioro cognitivo, no obstante, las condiciones que giran en torno a la jubilación podrían predisponer a la persona hacia el inicio de la degeneración de capacidades cognitivas. La actividad mental es un factor de protección frente al deterioro cognitivo, y la jubilación, si no se afronta de manera adecuada podría suponer un declive en la actividad general de la persona. Aparecen cambios en las rutinas y es posible también que surjan cambios a nivel emocional, por lo que se hace necesario plantearse una reestructuración de objetivos y rutinas. De esta manera se garantiza la actividad física y mental que suponen un factor de protección frente a la degeneración.

¿Hay algo que pueda hacer que me garantice que no tendré deterioro cognitivo? No existe nada que asegure que no se padecerá un declive cognitivo o incluso la degeneración hacia una demencia, no obstante, existen determinadas prácticas y hábitos que protegen frente a esto, que podría retrasarlo e incluso minimizar sus efectos. Además, adoptar la cultura del envejecimiento activo cuidando todas las áreas de la persona (cognitiva, social, física y emocional) garantizará que partamos de una base en salud mucho más alta y que en el caso de que aparezca deterioro cognitivo, los efectos, el impacto y el avance sean menores. Procurar mantener las capacidades mentales además de ser un factor de protección, ayuda a enfrentar los déficits con herramientas y estrategias para que estos supongan un menor impacto en la vida de aquellos que lo padecen.

Una vez que me detectan deterioro cognitivo ¿ya no hay nada que hacer? No, el entrenamiento cognitivo es muy beneficioso, y aunque no garantiza una recuperación está demostrado que sí ralentiza su degeneración, bien frenando, o bien provocando que el avance sea más lento. Nunca se tiene demasiado deterioro como para abandonar la estimulación cognitiva, cualquier tipo de actividad cerebral resulta beneficiosa.

¿Qué repercusiones a nivel emocional aparecen en los casos de deterioro cognitivo? Normalmente los problemas emocionales pasan desapercibidos, pero será crucial tenerlos en cuenta para contribuir a la mejora del bienestar y calidad de vida de la persona que lo padece. Pueden sentirse confusos, incomprendidos, juzgados y desorientados, lo que puede provocar conflictos con cuidadores y allegados. Es por esto por lo que aquellos que están cerca deben saber cómo manejar determinadas situaciones. Ponerse en el lugar de la persona con deterioro cognitivo, ser tolerante con ciertas reacciones, ser paciente y servir como guía en situaciones asociadas al deterioro son las mejores herramientas que se pueden adoptar.

Ver articulo en GeriatricArea aquí


La A.E.P.G colabora con la revista MIA en su sección "expertos" de su último número.

Recientemente la A.E.P.G ha recibido la solicitud de la conocida revista MIA para atender a la consulta de una lectora preocupada por el comportamiento de un familiar de edad avanzada.

Comprometida con la importante labor del psicogerontólogo en la atención de los familiares y/o cuidadores de personas mayores, la asociación ha respondido gustosamente a la invitación de este medio. La encargada de responder a la consulta ha sido la actual representante de la A.E.P.G, su presidenta Dña. Ana María González Jiménez, psicóloga con formación y experiencia en psicogerontología y neuropsicología.1618s

En la convivencia con personas mayores es habitual que los familiares observen determinados comportamientos sin que sepan cómo interpretarlos y qué valencia e importancia otorgarles. Cuando aparecen estos síntomas, algunos tan habituales como mostrar dificultades para encontrar palabras y otros menos comunes en fases iniciales como la desinhibición, es crucial que los familiares no los asocien ineludiblemente con el avance de la edad. Por el contrario, cuando su aparición supone la merma de su autonomía y/o de la convivencia social, se recomienda solicitar la opinión de un profesional que pueda distinguir si se trata de un proceso normal (cambios asociados al envejecimiento) o patológico. En este sentido nuestra asociación se siente honrada de poder contribuir con acciones de este tipo a que las personas mayores y sus familiares reciban una atención integral de calidad. 

La consulta y la respuesta ofrecida por nuestra actual presidenta, aparece en la publicación 1618 correspondiente a la semana del 11 al 18 de octubre de 2017.


Curso: La metodología del psicólogo a domicilio

 “La metodología del psicólogo a domicilio”

Curso de relevancia para los psicogerontólogos que desean ejercer su profesión a domicilio para atender a las personas mayores y sus familiares en su propio entorno.

 El curso se divide en 5 módulos

1) PRINCIPALES TRASTORNOS CON MAYOR PREVALENCIA EN EL ENTORNO DOMICILIARIO.
2) CARACTERÍSTICAS DE LA INTERVENCIÓN DOMICILIARIA. Diferencias entre la intervención en consulta y la intervención en el domicilio.  Encuadre – Evaluación – Intervención. Niveles de actuación.
3) Situaciones conflictivas y comprometidas en el domicilio. Particularidades de los padres separados. Técnicas cognitivas para trabajar con los agentes de cambio.
4) Casos prácticos a domicilio, infantiles y adultos. 
5) CÓMO SER PSICÓLOGO AUTÓNOMO Paso 1. Hacienda somos todos. Registro en el IAE. Paso 2. Seguridad Social, el pago de autónomos.  Paso 3. La caja y el banco. Paso 4. Declaraciones trimestrales y anuales. Paso 5. Facturas – IRPF – IVA. Paso 6. Protección de datos
Si quieres saber quién será la psicóloga formadora de este curso, haz click en este enlace y verás el vídeo


Reserva tu plaza, sólo hay 20.

12 de horas de intensa y productiva formación. La calidez y calidad están garantizadas. Si estás pensando en trabajar con Apoyo Psicológico en casa este curso te beneficia, pero si estás pensando en trabajar por tu cuenta te ayudará mucho más 😉
 
El coste son 80€ y te devuelven el dinero si no cumple tus expectativas. 
Puedes indicar aquí el día que mejor te venga.
 
¿Cuándo es mejor momento para ti?
Martes 17, Miércoles 18 y Jueves 19 de 9.00 a 14.00
Martes 17, Miércoles 18 y Jueves 19 de 16.00 a 21.00
Sábado 21 y Domingo 22 de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 17.00
Para reserva la plaza y tener todos los materiales puedes hacer una transferencia a EVO Banco –  ES96 0239 0806 7530 9795 3727 –  Concepto. Tu nombre y apellidos – Curso.
Cualquier duda llámales o escríbeles 625047300 info@apoyopsicologicoencasa.es
 
Natalia Zaira Pedrajas Sanz 
Cofundadora y CEO
(34) 625 047 300
www.apoyopsicologicoencasa.es

Acercamos la psicología a las personas y 
creamos nuevas oportunidades laborales
 
Sígueles en: Facebook |  Twitter | Linkedin | YouTube

La A.E.P.G estará presente en las aulas de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (URV)

urv_3 Durante las próximas semanas la Asociación Española de Psicogerontología estará presente en las aulas de la Facultad de Psicología de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (URV) con la celebración de una actividad destinada a sus alumnos de prácticas del grado interesados en el ámbito gerontológico.

Esta actividad es fruto de la colaboración promovida por el profesorado de la URV y en la que nuestra asociación se siente entusiasmada de participar al brindar un escenario de unión pionero entre el ámbito educativo y el social.

La previsión de la finalización de los estudios y de la inmediatez de la necesidad de inserción en el mundo laboral puede suponer para los estudiantes un período de inquietudes e inseguridades sobre las oportunidades laborales en el sector, las demandas formativas de las empresas, los requerimientos legales para el ejercicio profesional, etc. Siendo consciente y sensible a esta realidad, la A.E.P.G no podía si no responder favorablemente a la propuesta de la URV para realizar una actividad conjunta en el marco de los contenidos prácticos del grado.

urv-bandera-colorLogodefinitivoAEPG

La actividad consistirá en la proyección de una videoconferencia en la que nuestra actual secretaria de la Junta Directiva, la psicóloga Dña. Estefanía Martín, procurará dar respuesta a las inquietudes más frecuentes de los estudiantes de psicología al finalizar sus estudios. Para asegurarnos de abordar las dudas específicas de los estudiantes de la URV, la A.E.P.G ha facilitado un buzón de dudas a través de su correo electrónico que servirá para orientar el contenido de la conferencia.

Deseamos que esta colaboración abra camino a la celebración de otros encuentros en los que el ámbito social y el académico encuentren un punto en común para contribuir al éxito de los profesionales en psicología.


« Newer EntriesOlder Entries »
Buscador de noticias
Categorías

SUSCRÍBETE Y ESTARÁS AL DÍA DE NUESTRAS NOVEDADES ;-).

 
 
Utilizamos cookies para garantizar que tenga la mejor experiencia en nuestro sitio web. Al utilizar nuestra página web usted acepta esta situación. En caso de no aceptarla, por favor, abandone nuestra página web.