Conclusiones IV Encuentro Profesional «Salud Mental y Personas Mayores»

Compartimos las conclusiones del IV Encuentro Profesional «Personas Mayores y Salud Mental» celebrado el pasado viernes en el IMSERSO. Gracias de nuevo a todos los ponentes por compartir su tiempo, experiencia y conocimiento y a nuestra socia Ana Baquero Ramírez y nuestro vicepresidente Jesús González Moreno PhD por elaborar estas conclusiones.

El IV Encuentro Profesional resaltó la relevancia de la salud mental en la vejez y la necesidad de respuestas desde la psicogerontología y otros profesionales. La sesión inaugural sirvió para dar la bienvenida por parte del IMSERSO con Laura Espantaleón Rueda y de la presidenta de la AEPG Carina Cinalli Ramírez, iniciando las jornadas.

La píldora formativa sobre conducta suicida en personas mayores, presentada por Alejandro Rocamora Bonilla, profundizó en la especificidad del suicidio en la vejez, recordando que es un fenómeno que abarca desde los pensamientos sobre la muerte hasta el intento y la muerte por suicidio y que en personas mayores se caracteriza por menos intentos, métodos más letales y pocas señales de alarma. Subrayó la necesidad de valorar la intensidad y frecuencia de estas conductas, los estresores presentes y el significado que tienen para la persona, así como la importancia de contener la angustia, acompañar desde una visión global y no interpretar la conducta como manipulación.

En el bloque de experiencias en prevención del suicidio, el proyecto de Accem, expuesto por Clara Díaz Henche, mostró las dificultades del medio rural —mayor escasez de recursos, desigualdad en el acceso y mayor estigma— así como la relación entre soledad no deseada, depresión y riesgo suicida. Destacó el valor de la atención presencial, telefónica, telemática y a domicilio para reforzar vínculos, crear alianzas, trabajar habilidades de afrontamiento y desmontar mitos.

Grandes Amigos, de la mano de Mercedes Villegas Beriguistáin y Sara Martínez de Pedro, presentó un modelo de acompañamiento voluntario que aborda la soledad desde las causas y las consecuencias, permitiendo intervenir también sobre situaciones de vulnerabilidad que aumentan el riesgo, como el duelo, la debilidad o la falta de movilidad.

Por su parte, Guillermo Fouce, Coordinador de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Getafe, expuso la experiencia municipal en “Salud mental, suicidio y personas mayores: respuestas desde lo local”, destacando el papel de los servicios locales en la promoción del bienestar y la creación de redes de apoyo.

En la ponencia “Entre la memoria y el ánimo”, Margarita Pérez Fominaya puso de relieve que uno de cada dos mayores ha sufrido alguna patología mental, siendo la ansiedad el trastorno más prevalente, y que el infradiagnóstico se debe a presentaciones atípicas, síntomas subclínicos y estigma. Señaló la importancia de tratar, pero especialmente de prevenir la enfermedad mental, y de promover intervenciones colaborativas, psicosociales y comunitarias que reduzcan la soledad y fomenten la actividad física, cognitiva y social.

La Terapia de Dignidad, presentada por Montserrat Pérez García, se mostró como una intervención eficaz para fortalecer el valor personal, los logros y el legado, ayudando a reducir ansiedad, depresión, desesperanza y estrés. Esta intervención facilita que la persona se reconozca, exprese y encuentre significado, contribuyendo a mejorar su bienestar y el de su entorno familiar.

El bloque de investigación reunió cuatro aportaciones complementarias:
Andrés Losada Baltar explicó cómo las autopercepciones negativas del envejecimiento generan procesos de desconexión conductual, social y cognitiva y pueden llevar a un declive mental y físico (“Soy mayor, me siento mayor, actúo como mayor”).
Javier López Martínez destacó el papel de resiliencia, gratitud y aceptación como fortalezas psicológicas claves, especialmente observadas durante la pandemia, junto con el apoyo familiar, para mantener el bienestar emocional.

Inma Peiró-Milián presentó el proyecto PERSA, centrado en estudiar el papel de la personalidad en el envejecimiento satisfactorio, cuyos resultados permitirán orientar futuras intervenciones.

Alicia Sales Galán describió el proyecto EPIMaRe, que analiza ideación e intentos de suicidio en residencias, las necesidades formativas del personal y el diseño de intervenciones psicoeducativas adaptadas al contexto residencial.

Por la tarde, la píldora sobre soledad y adicciones, impartida por Jesús Villanueva Pacheco, analizó cómo la soledad no deseada constituye un factor precipitante de consumo, y cómo el consumo, a su vez, aumenta la soledad. Se subrayó la importancia de identificar los distintos tipos de soledad para intervenir adecuadamente.

Las ponencias de Sonsoles Gutiérrez Cáceres, sobre adicciones invisibles, y de Juan Ignacio Vela, con “SoledadEs que duelen, adicciones que acompañan”, mostraron el impacto del envejecimiento, la polifarmacia, el estigma y la multimorbilidad en la detección, así como la elevada prevalencia de soledad en mayores, especialmente en quienes viven solos, y su relación con depresión, ansiedad y consumo de psicofármacos.

El Encuentro cerró con la presentación de la Escala MeVes®, desarrollada por el equipo de Envita®, como herramienta para promover el buen trato y evaluar la atención centrada en la persona desde una perspectiva relacional y comunitaria.

En síntesis, el Congreso concluye que la salud mental en las personas mayores requiere atención integrada, prevención del suicidio, intervención sobre la soledad no deseada, detección de adicciones invisibles, promoción del buen trato y fortalecimiento de la dignidad y las capacidades de las personas mayores.

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Publicado en: Noticias
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